El café de los viernes – feliz cumplemeses!

Ayer hizo seis meses que se inauguró este blog. Parece mentira cómo pasa el tiempo! Pasa tan deprisa que casi, casi se me pasa la fecha.

Así que hoy he pensado que os invito a un café virtual y así nos contamos nuestras cositas y hacemos un poquito de recapitulación.

Ya sabéis que este tipo de posts se los debemos a Sonambulistas y una larga lista de cafeteras, teteras, desayuneras, cañeteras, gintoniqueras, etc., entre las que me incluyo 🙂

Venga, que pongo la cafetera en marcha y charlamos!

Un café con leche fría para desayunar, grandote, con una tostada de pan de pueblo con aceite y miel para contaros que estos días también hace un año que dejé de trabajar en mi última empresa. Más de ocho años dedicada por completo al branding, satisfaciendo a clientes, facilitando el trabajo de mis compañeros, echando horas porque sí, y cobre todo sufriendo la bipolaridad de una jefa que no recomiendo a nadie acabaron con mi autoestima por debajo del suelo y con mi mente hecha pedacitos. Mi marcha fué forzosa pero no por ello triste ni dolorosa. Al contrario.

Aún me da un poco de vergüenza a veces decir por ahí que entrar a formar parte de las listas del paro ha sido lo mejor que me podía pasar, pero la realidad es la que es y, aunque aún me quedan muebles por colocar dentro de mi cabeza, en resumen puedo decir que he ganado, he aprendido y he cambiado lo que no sabe nadie.

¿Y del blog? pues te contaré que estos seis meses han tenido de todo. Empecé super entusiasmada y todo me parecía poco. Quería tener ya mismo la marca, la imagen, las fotos, las entrevistas, los posts, los retos, las redes sociales… Era emocionante y me llevaba tooodo el día pensando en ello. Tanto que llegué a pensar que me estaba volviendo un poco tarumba. Creo que nos pasa a muchas blogueras/os. Luego me acordé de un consejo muy sabio de Carmen Quintano en el primer Synergies 2.0: no te vuelvas loca, si un día no publicas, no pasa nada! Al fin y al cabo el blog lo haces porque te gusta, no hagas de él una obligación.

Este fué el pensamiento que hizo que frenase y mi tendencia natural al pasotismo, contra la que lucho a diario, se empezase a apoderar de mí. Pero, ¡eh!, ¡no ha ganado! El verano y este mesecito de descanso me han servido verdaderamente para recargar pilas, y vengo con muchas ganas y muchas ideas en la cabeza!

Vamos a darle a la tostada, que me enrollo!

En agosto estuve de vacaciones con mis cuñadas (y cuñado) y los sobris una semanita en la playa. Creo que fué la primera vez, que yo recuerde, que fuí con niños a un hotel de cuatro estrellas de esos con bufet (yo soy más de camping). El plan era, básicamente: desyuno, piscina, comida, ya veremos si playa o piscina o excursión, cena y a dormir. Nos acostamos pronto, nos levantamos a una hora prudente y no hacemos lo que se dice nada.

Fué una experiencia diferente y muy interesante. Cuidé de la peque, ayudé al mediano a que se soltara en el agua sin manguitos, y con el mayor pusimos nombres graciosos a las ventosidades, me peleé en silencio con mi cuñada por el aire acondicionado (una friolera y una calurosa durmiendo juntas… chananchanaaaan!!), me puse gocha en el bufet… y sobre todo me uní más a mi familia política y nos conocimos un poquito mejor. Y no planeé nada!! Me dejé llevar totalmente y no busqué ni restaurantes, ni excursiones, ni monumentos, ni nada de nada! Aunque no lo creáis, eso me hace sentirme orgullosa de mí misma. Con lo que me cuesta dejarme llevar!

A finales de agosto ya sí, por fin pude disfrutar de mi ansiada semanita de camping con mi chico y mi perrilla, unos juegos de mesa, un buen libro y la paz absoluta.

Compramos una barbacoa de camping, comimos lo que se dice muy bien, conocimos Cadaqués y su maravilloso Compartir (del que os hablaré en breve), descubrimos que a Tonka no le gusta la playa, en fin… las vacaciones se me han hecho cortas, como de costumbre.

Creo que me voy a poner otro café. ¿Quieres tú otro?

Con este segundo café te cuento que he tomado una determinación: ha llegado el momento de dar el salto y ponerme en serio a cuidarme. Ahora que llega septiembre y es momento de renovar los propósitos de año nuevo, empiezo otra vez a hacer ejercicio (de momento moderado, no vaya a ser que me de algo), a hacer una dieta más en serio (o al menos a controlar las comidas dietéticamente hablando), a arreglarme un poquito, comprarme ropa bonita que me haga sentir bien, tener una rutina ordenada con horarios que me permitan desarrollar los proyectos que llevo entre manos sin trabas y que me deje tiempo para todo, retomar la lectura y la música y dejar la tele desenchufada… Estar en paro y no tener un trabajo “reglado” que te obligue a tener una rutina puede hacerse muy difícil.

Dicen que tu casa y tu vida son el reflejo de cómo está tu cabeza por dentro. Yo creo que también sucede al contrario, así que voy a ordenar mi vida para ordenar mi cabeza. Hala! Ya lo he dicho!

Como colofón, sólo me queda decirte que estoy muy orgullosa de mi vida actual. De mi blog, de mi pareja, de mis objetivos y mis propósitos y de ser capaz de sacar fuerza de donde sea para seguir avanzando cada día. Porque de todo se sale y subir las cuestas, cuesta, pero cuando llegas arriba todo se ve muy diferente.

Feliz cumpleblog!

5 comments on “El café de los viernes – feliz cumplemeses!Comenta →

  1. Bea, me ha encantado compartir esa merienda contigo, feliz cumplemes! Estas haciendo un trabajo en el blog estupendo y todo lo que te queda por delante.
    ¿No le ha gustado la playa? Demasiada agua jajaj
    Deseando tomar otra merienda, café o una de esas recetas ricas tuyas o aunque sea un vaso de agua porque siempre es un placer hablar contigo.
    Besos

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