Felicidad en Bicicleta

 

Tomar café con una amiga puede parecer lo más normal del mundo, pero en mi caso se puede complicar un poco.

Os preguntaréis por qué algo tan sencillo puede resultar complicado, pues porque desde las pasadas Navidades vive con nosotros Tonka, una perrita de aguas de apenas un añito que me tiene «enamorá perdía».

Tonka en La Bicicleta - by BeaChan
Tonka en La Bicicleta – by BeaChan

Tonka es como un peluche, peluda y despeinada, con cara de no haber roto un plato en su vida, cariñosa como ninguna, delicada y tranquila, y con un pero, como todo en esta vida… Tonka, de momento, no puede quedarse sola en casa porque tiene ansiedad ante la separación y la pobre se cree que la abandonamos.

Estamos trabajando en ello, pero desde Diciembre mi pareja y yo no hemos salido juntos y solos de casa. Eso sí, no paramos de pasear por el parque…

El caso es que buscando un lugar donde tomar algo con mi amiga, indagando por internet, encontré La Bicicleta, un «Cycling café & Workspace» tal y como ellos mismos se definen en el corazón de Malasaña.

El lugar es francamente agradable. Hacía tiempo que sabía de su existencia, pero nunca había entrado porque me parecía el típico sitio «de modernos», de mucho postureo, pero nada más lejos de la realidad. Si es que no hay que dejarse llevar por las apariencias!!.

Nada más entrar, descubrí al lado de la puerta un cuenco con agua para los canes, lo cual me llenó de alegría porque me confirmó que el sitio es «can friendly». Olía genial a café y la iluminación era tenue pero natural. Por algún motivo me invadió una sensación de hogar y bienestar muy agradable.

La decoración, como no, está basada en las bicicletas. Los dueños son unos apasionados de este medio de transporte y se nota en el estilo del local, orientado al arte urbano y callejero (tienen un mural de Boa Mistura que me sorprendió), con grandes ventanales, sofás cómodos, ecléctico pero con un hilo conductor. El local no deja indiferente.

LaBicicleta_Collage

Nosotras quedamos por la mañana, (La Bicicleta está abierto todo el día) y como no, pedimos un desayuno, pero echamos un vistazo a la carta y está genial!. Puedes desayunar por la mañana, comer algo a medio día, tomarte una cañita o un café por la tarde y picar algo de noche antes de degustar un copazo.

La oferta no es enorme pero sí suficiente. Desde bagles o nachos a ensaladas, sandwiches y alguna que otra ración. No faltan las opciones sanas y las vegetarianas, la bollería casera y, por supuesto, el café. ESE CAFÉ. No demasiado fuerte, con espuma, en su punto justo de leche, y taaan bonito!!

ese café - by beachan
ese café – by beachan

Disfrutamos muchísimo el desayuno, y si hubiésemos podido nos habríamos quedado a comer, y a merendar, y… bueno, nos habríamos quedado todo el día!!

Sin duda Tonka y yo volveremos a La Bicicleta, a probar alguno de sus sandwiches o un pincho de tortilla, a trabajar con el ordenador o a tomarnos una copilla, por qué no!!

4 comments on “Felicidad en BicicletaComenta →

  1. Que sitio tan chulo!! Me encanta! Gracias por compartir, Bea.
    Queda apuntado para visitar. Olor a café y amigo de los perros son dos razones más que suficientes para merecer una escapada y conocerlo.
    Gran trabajo, compañera!!

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